Santos Cerdán, exsecretario de organización del Partido Socialista, ha amenazado con revelar información comprometedora sobre altos cargos del partido si no se detiene la presión para que abandone su escaño en el Congreso. Su resistencia tras el informe de la UCO ha encendido alarmas en Moncloa.
La crisis interna del PSOE ha alcanzado un punto crítico. Cerdán, que no ha formalizado su dimisión, se ha convertido en un foco de tensión en el partido. Desde el jueves, su silencio ha generado un clima de histeria, con la dirección del PSOE preocupada por su posible chantaje.
Fuentes internas indican que Cerdán ha dejado claro que no piensa caer solo. Su negativa a entregar el acta se interpreta como una estrategia para protegerse ante posibles querellas por delitos graves. La situación recuerda a un volcán a punto de erupcionar, con el partido en estado de alerta.
El informe de la UCO lo describe como el líder de una trama corrupta, y la dirección socialista teme lo que Cerdán podría desvelar si decide “tirar de la manta”. La ruptura con Pedro Sánchez y el resentimiento acumulado lo convierten en un actor impredecible.
Mientras tanto, la mesa del Congreso aguarda la entrega del acta necesaria para iniciar los trámites de sustitución. Sin embargo, en Ferraz crece la sospecha de que Cerdán no tiene intención de ceder, lo que podría desatar una crisis aún mayor en el partido.

Las palabras de Sánchez, que calificó a Cerdán de decepción, han avivado las tensiones. Con un nuevo abogado y fuera del círculo de confianza del presidente, su única protección parece ser el escaño, que le otorga aforamiento ante el Tribunal Supremo.
La situación es insostenible y los diputados del PSOE son conscientes de que cualquier movimiento en falso podría resultar devastador. La incertidumbre sobre el futuro del partido se cierne como una sombra, mientras Cerdán se convierte en un factor de riesgo incontrolable.
Los próximos días serán cruciales para el PSOE. La presión sobre Cerdán aumenta, y su decisión de hablar o permanecer en silencio podría marcar un antes y un después en la historia reciente del partido. La tensión es palpable, y todos están a la expectativa de lo que pueda suceder.